Émile Savitry
(1903-1967)
El decoro en el habitar, entonces, no es
un privilegio facultativo sino un derecho humano, social y económico. El decoro
en el habitar no es ni debiera ser una característica señalada, singular e
infrecuente, sino una condición propia y consustancial del hábitat social en su
integralidad. El decoro en el habitar no debería ser otra cosa que la
manifestación superior de la definitiva liberación de la condición humana allí
donde ésta reconoce su constitución más propia y plena.
Allí donde resplandece la humana
presencia y población en su sustancial contextura, allí se encuentra, a no
dudarlo, la circunstancia decorosa de la vida.

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