Mostrando las entradas con la etiqueta Futuro. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Futuro. Mostrar todas las entradas

Reescrituras (XXX): Habitamos proyectos forjados en el pasado

Antal Berkes (1847- 1938) Atardecer en la ciudad (s/f)

Mientras que la forma, el cariz particular, el aspecto efectivo de nuestras ciudades es efecto de un diseño preciso y presente, las condiciones que la vuelven posible han sido forjadas en el pasado, a título de proyecto.

* * *

Esto que reconocemos como nuestra ciudad es apenas una coagulación circunstancial de un moroso proyecto histórico. Nos es forzoso reconocer e interpretar el modo en que este proyecto ha sido lanzado hacia adelante y, en el mejor de los casos, torcer el rumbo si sabemos algo al respecto. Lo verdaderamente importante, en el sentido histórico, es entender las líneas maestras del proyecto.

En este sentido, el diseño, efecto de presente, es más evanescente de lo que parece.

Plumas ajenas: Tim Ingold

Diseñar es darle forma al futuro del mundo en que vivimos. Sin embargo, por muchos motivos, esto parece una empresa desesperanzadora fundada en los fracasos de nuestros predecesores. Si ellos hubieran triunfado en darle forma a nuestro futuro, entonces no tendríamos más que seguir la línea de sus disposiciones. De la misma manera, sin nosotros tuviéramos éxito en darle forma al futuro de nuestros sucesores, ellos se volverían meros usuarios, limitados a la implementación de designios ya hechos para ellos. Los diseños, parece ser, deben fracasar, si cada generación habrá de contar con la oportunidad de mirar hacia el futuro y llamarlo como el suyo propio. De hecho, la historia del diseño puede ser entendida como el registro acumulativo de intentos humanos concertados para poner fin a esta oportunidad: una interminable serie de respuestas finales, que visto en retrospectiva, ninguna se convirtió en la última, después de todo. O para adaptar una máxima del estudioso de la arquitectura Stewart Brand: todos los diseños son predicciones: todas las predicciones están equivocadas.
(Ingold, 2012)