Jacob Holdt
Nada de esto
será posible sin una concertada política pública de redistribución equitativa
del ingreso, una humanitaria gestión de las diferencias sociales y una
promoción de los valores de la diversidad cultural. Las personas somos unas en
nuestras circunstancias y sólo podemos salvarnos en nuestra condición si
construimos el marco de situación que nos permita rescatarnos a nosotros mismos
del presente.
Nos debemos,
entonces, esbozos esperanzados de una alternativa sensata a la actual
segregación socioespacial.



















