Jules Aarons
(1921-2008)
Si se
asume la perspectiva de afrontar a cada integrante de la sociedad, cara a cara
y de a uno, resulta éticamente difícil de sostener la posición que lo abandone
a las puras fuerzas de la oferta y la demanda. En tal asunción, el compromiso
ético y político general con el bienestar social deja de ser una opción
facultativa, para constituir un imperativo primero ético y luego y, en
consecuencia, político. Tal compromiso ético y político con el bienestar
colectivo proviene, en este caso, del cruce hondo de miradas mutuas que
protagonizan los sujetos sociales entre sí.
El
paso siguiente implica preguntarse si las llamadas políticas sociales son la
consecuencia necesaria y suficiente de las políticas aplicadas al bienestar
social. En este sentido, puede suponerse que la conciencia política se
desarrolla histórica y concretamente en forma reactiva, en donde las desigualdades
sociales se traducen en problemas identificados para los cuales debe proveerse
solución.



















