Sensaciones de confort en la piel

José Malhoa (1855- 1933) Praia das Maçãs (1918)


No es posible juzgar el confort si no es con las sensaciones palpitantes en la propia piel. Y juzgar lo confortable es un juicio de valor insustituible en arquitectura.

Pieles

Por lo general, para dar con la fisonomía general de un edificio, nos contentamos con apreciar sus masas y sombras según se perciben desde el exterior.
Pero el conocimiento íntimo y propiamente arquitectónico de un lugar sólo se consigue con el recorrido del lado de adentro. De este lado del edificio, lo que cuenta, en principio, es el roce de la superficie interior de la arquitectura con la piel que toma debida nota de texturas, contornos y calores específicos y superficiales. Así, se ponen en contacto directo la piel sensible de la arquitectura y una superficie sensitiva mayor del cuerpo. Allí donde la piel agradece el confort, la arquitectura cumple con su cometido principal.

La interacción de estas pieles promueve una profunda erótica que no debe faltar en una completa Teoría del Habitar.

¿Hasta cuándo?

Eugène Galien- Laloue (1854- 1941) La Place du Châtelet (1941)


¿Hasta cuándo seguiremos los arquitectos fascinados por las cosas construidas y prestaremos atención a los modos en que las personas habitan la arquitectura?

¿Por qué la preocupación por el habitar es aún tan incipiente?

Cada vez que me formulo esta pregunta, menos puedo entender las causas de este llamativo retraso histórico.

Pintor de la atmósfera

René Magritte (1896- 1967) El castillo de los Pirineos (1959)


Max Ernst mencionaba, de modo tan críptico como poético (hay veces que estos adjetivos son intercambiables), “Hace un tiempo de Magritte”

Habitar el aire. III. Lo diáfano

Es preciso subrayar que, efectivamente, en el terreno de la imaginación, el epíteto más cercano al sustantivo aire, es el epíteto libre? El aire natural es el aire libre.
Gaston Bachelard, 1943

El aire es el elemento mítico sutil.
Lo diáfano se resiste apenas a las revelaciones de la luz. Y no obstante, resiste trémulo y necesario al pasaje de la música y la palabra. Al respirarlo, permite que se nos inspire, que se conmueva algo interior.

Habitamos el aire en modos tenues, límpidos, estremecidos, acompasados.

Cuestiones de apertura (70)

¿Cuáles son las condiciones para que una obra arquitectónica se transforme en un emblema de su paraje o ciudad?

Un gourmand chapado a la antigua

Henri Brispot (1846- 1928) Un gourmand (1928)


Un burgués glotón que apenas levanta la vista del plato. El moderno comensal de un exclusivo establecimiento apenas respira tranquilo si comprueba de soslayo que en su derredor asisten sólo sus iguales, la-gente-como-uno.

Exclusivo, excluyente

En la retórica publicitaria, cuando nos ofrecen un bien o servicio bajo el título de ‘exclusivo’, en realidad nos están requiriendo un precio de exclusión.
En efecto, la promesa de un restaurante exclusivo no radica tanto en la exquisitez de su oferta, como en el establecimiento de una tabla de precios que cerrará la puerta a todos quienes no quieran o puedan pagar esta exclusividad. Lo exclusivo de un establecimiento no es tanto función de lo que ofrece, sino cómo restringe su convocatoria.
Lo mismo sucede con los lugares en que residimos: todos terminamos pagando un precio de exclusión que nos asegura un vecindario cada vez más homogéneo y segregado espacialmente según la implacable ley del precio del suelo urbano. Así les va a nuestras ciudades y así nos va a nosotros mismos.


Un lugar soñado en donde valga la pena el despertar

Anders Zorn (1860- 1920) Despertar (1920)


A esto es que tenemos derecho. A un lugar soñado en donde valga la pena el despertar.

En sustitución de un concepto caduco

La vivienda de interés social es aquella que dentro de las normas esenciales de habitabilidad se construya a coste mínimo, con el propósito de ponerla a disposición de las familias de escasos ingresos y dentro de su alcance.

Bajo la definición anterior se ha edificado toda una concepción política que ha llegado a su fecha de caducidad histórica. Las denominadas políticas de vivienda no dan respuesta adecuada a las demandas sociales.
En primer lugar, la demanda no se circunscribe a viviendas, sino es una demanda social de lugares para habitar, en el sentido amplio, urbano y territorial de la locución.
En segundo lugar, no puede considerarse como la provisión de un simple satisfactor abaratado, sino de locaciones adecuadas sí, pero también dignas y decorosas.
En tercer lugar, es parcial, falaz y estigmatizador dirigir una política focalizada para el alojamiento de los pobres, sino asegurar a toda la sociedad de lugares para habitar adecuados, dignos y decorosos.
Por ello, debe reemplazarse la locución vivienda de interés social por:


Lugares para habitar adecuados, dignos y decorosos para todos los habitantes

Otros límites

Pablo Basch Plano de Buenos Aires (1895)

Hay una línea de Verlaine que no volveré a recordar,
Hay una calle próxima que está vedada a mis pasos,
Hay un espejo que me ha visto por última vez,
Hay una puerta que he cerrado hasta el fin del mundo.
Entre los libros de mi biblioteca (estoy viéndolos)
Hay alguno que ya nunca abriré.
Este verano cumpliré cincuenta años;
La muerte me desgasta, incesante.

Jorge Luis Borges, Límites, 1961

Tristezas

Hay una cultura —que en gran parte es la nuestra— que confina el refinamiento estético como una rareza.
Las bellezas del arte se sustraen del escrutinio público y pueblan las salas silenciosas de los museos. Los versos más inspirados yacen mudos en los más polvorientos anaqueles. Las más exquisitas músicas son un vago recuerdo de taciturnos melómanos.

Una civilización verdaderamente rica y sana difundiría lo estético en la totalidad de la vida social. La belleza dejaría de constituir una rareza, para propagarse ubicua por cada uno de los rincones habitados.

Muy buen artículo que recomiendo

Véase:
http://urban-networks.blogspot.com.uy/2017/07/terciarizacion-regeneracion-y.html#more

Conducta de los portones

Ernestine von Kirchsberg (1857- 1924) Viejo portal del castillo (s/f)

Hay en el Sur más de un portón gastado
con sus jarrones de mampostería
y tunas, que a mi paso está vedado
como si fuera una litografía.

Jorge Luis Borges, Límites.1964

Límites

El límite es el verdadero protagonista del espacio, como el presente, otro límite, es el verdadero protagonista del tiempo.
Eduardo Chillida, 2004

Es que allí donde se señala una discontinuidad, una articulación es que distinguimos. Conocer es advertir una diferencia.
Así, reconocemos una región en el cierre de sus bordes. Así, registramos el itinerario en la ocurrencia de cruces e hitos. Así, vemos sucederse los lugares cuando irrumpen en nuestra marcha los umbrales.

Es por obra de los límites que conocemos el fluir de espacios y tiempos

Pensamiento disciplinado

Giovanni Panini (1692- 1765) Interior del Panteón (s/f)


No se trata del pensamiento particular de los arquitectos, sino de la autoimposición de una cierta disciplina.

Sobre el pensamiento arquitectónico (III)

No debe confundirse el pensamiento arquitectónico con el pensamiento de los arquitectos.
El pensamiento arquitectónico es fruto de la imposición de una disciplina, mientras que los arquitectos, por fortuna, son libres de pensar cada uno como le plazca. A efectos de que la imposición de una disciplina no constituya una constricción indebida, se debe adoptar conscientemente y, de buena gana, hacerla propia.

Cualquiera puede pensar arquitectónicamente, si acepta de buen grado hacerlo.

De qué trata la arquitectura

Marcin Zaleski (1796- 1877) Catedral de San Juan (1836)

Es algo más que un conjunto de piedras sabiamente iluminadas: es una estructura de fines.