martes, 6 de diciembre de 2016

La biblioteca absoluta

Etienne-Louis Boullée (1728- 1799) Proyecto de una biblioteca (1785)

La Biblioteca existe ab alterno. De esa verdad cuyo corolario inmediato es la eternidad futura del mundo, ninguna mente razonable puede dudar. El hombre, el imperfecto bibliotecario, puede ser obra del azar o de los demiurgos malévolos; el universo, con su elegante dotación de anaqueles, de tomos enigmáticos, de infatigables escaleras para el viajero y de letrinas para el bibliotecario sentado, sólo puede ser obra de un dios. Para percibir la distancia que hay entre lo divino y lo humano, basta comparar estos rudos símbolos trémulos que mi falible mano garabatea en la tapa de un libro, con las letras orgánicas del interior: puntuales, delicadas, negrísimas, inimitablemente simétricas.
Jorge Luis Borges, 1941

Elogio de la biblioteca

Yo afirmo que la Biblioteca es interminable. Los idealistas arguyen que las salas hexagonales son una forma necesaria del espacio absoluto o, por lo menos, de nuestra intuición del espacio. Razonan que es inconcebible una sala triangular o pentagonal. (Los místicos pretenden que el éxtasis les revela una cámara circular con un gran libro circular de lomo continuo, que da toda la vuelta de las paredes; pero su testimonio es sospechoso; sus palabras, oscuras. Ese libro cíclico es Dios.) Básteme, por ahora, repetir el dictamen clásico: La Biblioteca es una esfera cuyo centro cabal es cualquier hexágono, cuya circunferencia es inaccesible.

Jorge Luis Borges, 1941.

lunes, 5 de diciembre de 2016

La celebración tiene lugar

Peder Serverin Krøyer (1851- 1909) ¡Hip, hip, hurra! (1888)


Cuando la arquitectura se aprecia henchida de vida, sólo cabe entenderla tanto en el espacio como en el tiempo. Situación, sí, pero también acontecimiento.

Tiempo y arquitectura

Desde fines del siglo XIX, se ha considerado que la arquitectura es un arte o técnica del espacio.
A la luz de la Teoría del Habitar es necesario, oportuno y útil incorporar la dimensión del tiempo en arquitectura.
Es necesario, porque el habitar efectivo se comprende tanto en el espacio como en el tiempo y en la experiencia concreta, ambas dimensiones son inescindibles.
Es oportuno, porque la vivencia de la arquitectura es una experiencia que se desarrolla de una manera especial en el movimiento.

Es útil, en fin, porque la realidad efectiva de la arquitectura se manifiesta como un fenómeno de campo, esto es, como situación y también como acontecimiento.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Comentarios preliminares sobre la Nueva Agenda Urbana (III)

4. Las acciones emprendidas hasta el momento distan mucho de ser una respuesta a estos y otros desafíos existentes y nuevos, y es necesario aprovechar las oportunidades que presenta la urbanización como motor impulsor del crecimiento económico, social y cultural sostenido e inclusivo, y de la protección del medio ambiente, así como de sus posibles contribuciones al logro de un desarrollo transformador y sostenible.

Nueva Agenda Urbana
Declaración de Quito sobre Ciudades y Asentamientos
Humanos Sostenibles para Todos, 2016 (Hábitat III)

¿Cuáles son las acciones emprendidas hasta el momento? ¿De qué naturaleza?
Si se refiere a las acciones arquitectónicas y urbanísticas forjadas más allá de los movimientos de cambio social, ¿qué otra cosa cabría esperar?
Si se refiere a las acciones arquitectónicas y urbanísticas concebidas como causa eficiente per se del cambio social, ¿qué otra cosa cabría esperar?
Si se refiere a las acciones arquitectónicas y urbanísticas concebidas y realizadas en oposición al cambio social, ¿qué otra cosa cabría esperar?
Algo cabe sospechar y es que se anticipa en forma retórica una panoplia de presuntas soluciones concebidas, desarrolladas y a implementarse como presuntas novedades siempre que se entienda que es la urbanización una oportunidad de acción en sí misma.
Pero el problema verdadero es que la urbanización, desarrollada en el marco de las actuales condiciones socioeconómicas no es la oportunidad, sino precisamente, una manifestación palpable del problema.
El quid de la cuestión está, como siempre, en la dirección cabal del cambio social, el que enmarcará y alentará verdaderas alternativas de síntesis de la forma de habitar en el futuro.


Cuestiones de apertura (37)

¿Qué es lo que estamos escribiendo en este momento en el palimpsesto de nuestras ciudades?

jueves, 1 de diciembre de 2016

El palacio de la época de la burguesía triunfante

François-Joseph Luigi Loir (1845- 1916) La salida del emperador de Rusia de la fiesta de gala en la Ópera. (1896)


La representación no se restringe al escenario interior: un drama social se sigue figurando en la Avenida. De usted, espectador, depende si aquí se aprecia un drama, una comedia o aún una farsa.

Los fastos

Hay momentos en que hasta los más necesitados incurren en la necesidad de ostentar lujos. Cuando estos implican afectación en el gesto y vanidad en la actitud, se habla de fasto.
Se cae entonces en el gasto exagerado, en la magnificencia de la ceremonia y de la adecuación superior del lugar. De la simple casa, entonces, se pasa al palacio, de todo aquello que se manifiesta común u ordinario se pasa a lo singular, lo único, lo sobresaliente

En la ceremonia fastuosa se ordenan lugares y personas, componiendo las figuras del Orden social impuesto a través de jerarquías y reparto de papeles en la representación de este orden: protagonistas exhibidos ante el público que sólo tiene que aplaudir.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

El necesario bullicio de las calles

Jerome Myers (1867- 1940) La pandereta (1905)


Peter Sloterdijk ha destacado el papel que juega el ruido, el bullicio, el parloteo, en la configuración positiva de campanas acústicas que hacen de cada uno un miembro activo de nosotros.

Avecinarse

Poblar los lugares implica no sólo emplazarse, esto es, ocupar un sitio, sino además formar parte de una trama social que allí se establece.
Avecinarse es, entonces tarea gregaria, compartida y solidaria que matiza complicidades y competencias intersubjetivas para dominar sitios físicos y localizaciones sociales.

Sólo cuando esa empresa colectiva ha tenido lugar de modo efectivo, es entonces posible retirarse —siempre relativamente— a la soledad del ámbito íntimo

martes, 29 de noviembre de 2016

Estética de la pobreza vs. fealdad de lo empobrecido

Andrew Wyeth (1917- 2009) Alimento de primavera (1967)


Hay que cultivar con empeño una sensibilidad especial para apreciar la belleza de la austeridad. La pobreza no debe resignarse a lo no bello. Es feo lo empobrecido, no así lo pobre.

La mezquindad en arquitectura

Hay una arquitectura empobrecida para pobres.
Como los necesitados no pueden acceder a viviendas adecuadas, dignas y decorosas, debido a los altos costos de las construcciones, las sociedades capitalistas intentan dar “solución” al descubierto “problema de la vivienda popular u obrera” mediante abaratamientos. De estos abaratamientos resultan arquitecturas y conjuntos habitacionales estigmatizados simbólicamente por sus ahorros en el decoro y agraviados también por el dificultoso mantenimiento, con lo que su estado es rápidamente degradado por obsolescencia precoz.

Pero lo peor es el espectáculo de esos agregados pseudourbanos que muestran nuestra más vergonzosa mezquindad. Cuando cunde allí la delincuencia, mandamos a la policía militarizada.

lunes, 28 de noviembre de 2016

Arquitectura popular

Anafiotika, Atenas


También al mismísimo pie de la Acrópolis puede crecer la arquitectura popular isleña.

Texto y contexto

El sentido del lugar no solo se deja apreciar a través de la metáfora de la semilla en el terreno: también puede entenderse como texto claro en su contexto.
Cada ocurrencia arquitectónica supone un texto, esto es, una estructura compleja de signos que sirve de vehículo a un enunciado con sentido propio en tanto este texto se desarrolla plenamente en un contexto dado.
Dicen las casas populares: Aquí precisamente estamos nosotros, casas y gentes que de esta manera nos damos nuestra fisonomía a la vez que hacemos memoria de nuestro origen y referimos un modo de vivir este lugar.

Las realizaciones vernáculas tienen una especial sabiduría para enunciar esto de la manera adecuada en el lugar concreto.