Henri de Toulouse-Lautrec (1864–1901) Mujer
con guantes (1890)
A la
arquitectura metafísica es preciso oponerle una concreta. Y a una arquitectura
corsé debe oponérsele una arquitectura guante.
¿Cómo
caracterizar a una arquitectura guante? Como una arquitectura que sigue las
líneas de la vida, que ampara los gestos más sutiles del cuerpo, que contornea
sutil y elegante la figura del habitante. Mientras que la arquitectura corsé
disciplina el cuerpo con un poder extraño al cuerpo, la arquitectura guante
obedece de buen grado a cada ademán del cuerpo vivo y empoderado.
La
arquitectura guante es, de modo cabal, una arquitectura concreta pues está
henchida de vida humana, a diferencia de la arquitectura metafísica, que reposa
en su magnífica vacuidad autosuficiente. La arquitectura guante es una
arquitectura concreta porque se estremece con las palpitaciones de la vida que
allí tiene lugar. La arquitectura guante es una arquitectura concreta porque
adquiere su significado propio con el roce del cuerpo.


















