Duane Michals
El
lugar, plenamente conformado, tiene una peculiar arquitectura como propiedad.
Esta
propiedad es aquella que permite que conozcamos, practiquemos y produzcamos el
lugar como performance de la vida. Ya no se trata de la subyacente estructura
fundamental, acechante tras la emergencia sensible. La arquitectura del lugar
es la forma en que éste se manifiesta, sutil y palpitante, evanescente y
manifiesto, patente y potencial.
La
arquitectura del lugar conoce de distancias antes que muros y abrigos antes que
cubiertas. Y sabe de penumbras, de peculiares resonancias, de señaladas
fragancias, de frescuras hospitalarias.
Conoce
la arquitectura del lugar poco de estilos y mucho de modos irrepetibles de
vivir la vida.



















