Hally Pancer
(1961)
Mientras que el derecho social a la
vivienda es, en el mejor de los casos, una concesión del sistema a la
movilización popular, en el marco posible de un estado del bienestar hoy en
crisis, el aún incipiente y apenas formulado derecho a la ciudad emerge como quizá
genuino producto revolucionario. No es para nada despreciable tal diferencia,
pero es preciso observar los resultados concretos de ambas formulaciones. De
cualquier forma, el derecho a la vivienda ha dado lugar tanto a políticas
reductivas y asistencialistas, así como a políticas más o menos estructuradas
en pos del bienestar social, todas ellas con un relativo proceso de
institucionalización duradera. Mientras tanto, las movilizaciones ciudadanas,
dispersas, poco estructuradas y aún incipientes, no han hecho más que generar
muy tímidos avances en la conciencia social. Las ciudades rebeldes a las que
aspira David Harvey todavía no mueven la aguja de los sismógrafos sociales.
Pero habrá que darle tiempo al tiempo y mientras tanto, redoblar el esfuerzo
reflexivo. Porque aún no se ha dicho la última palabra al respecto del
acuciante cambio social que nos es necesario.



















