Duane Michals
Aperturas y conexiones se yuxtaponen a
confines y alejamientos: el espacio y el tiempo dejan de ser dimensiones
homogéneas para ponerse al servicio de la configuración del campo habitado.
Ciertos relojes y circunspectos andares miden de manera particular la
contextura de los ámbitos. Por doquier se suceden los signos de una vida que
busca sus espejos y sus sistemas de coordenadas. Confortados en su lugar, los
sujetos habitantes se permiten soñar tanto la vida ya vivida y poblada de
testimonios, tanto así como entrever aquello que asomará un día tras el
horizonte acechado.
La arquitectura viva del lugar roza con
levedad las texturas del ámbito construido tanto como las regiones hurtadas al
furor materializador.



















