Marc Lagrange
(1957-2015)
¿Hacia
dónde nos llevará un encaminamiento ético hacia el confort?
Es de esperar que, en principio, nos
conduzca a aproximarnos a una finalidad superior de la Teoría del Habitar, toda
vez que ésta se valida en la consecución de condiciones teóricas y prácticas
aptas para el ejercicio de una buena vida. Supone esto también que se
contribuirá así a la edificación de una ciencia específica para una
arquitectura comprometida con la vida humana. En esta misma dirección, se
verificaría el cumplimiento efectivo de una misión, se legitimaría probadamente
la génesis y desarrollo del intento teórico y se divisarían los confines del
territorio práctico específico.
Pero no es de descartar que los
encaminamientos futuros no sigan, necesariamente, unas líneas rectas y
simplemente acumulativas, sino que resulten, sinuosas, múltiples y pródigas en
adquisiciones que aún es pronto para vislumbrar.



















