Denis Roche
(1937-2015)
Es
preciso capturar el preciso sentido de la vivencia arquitectónica.
Esta vivencia no se agota en aquello que
se cree que revela la visión. Antes bien, es una efusión de todo el cuerpo, con
toda la sensibilidad puesta en juego y con todo su accionar puesto de
manifiesto. Es un contento total de la vida cuando tiene lugar, porque éste y
no otro es su sino. Por ello, más que la revelación de un sentido particular,
es la síntesis superior y profunda de toda sensación. La vivencia
arquitectónica, protagonizada en primera persona por su habitante, es una
composición concertada bajo la dirección de un sentido que aúna la calma
alegría de vivir propia del cuerpo cuando encuentra el lugar que le conviene.



















