Mario De Biasi,
(1923-2013)
El imperio del realismo convierte esta
entrañable iniciativa en una obstinada lucha por un techo. Un techo, en este
caso, es la sinécdoque de un deseo de amparo fundamental. El más precario de
los alojamientos, la choza más humilde, la habitación más modesta son las
prefiguraciones idealizadas de un deseo de hacerse de un lugar íntimo y
resguardado. Luego será asunto de la peripecia social y económica el conjunto
de pormenores en donde el núcleo originario de la intimidad protegida devenga
eso que aún acostumbramos a llamar casa. En efecto, sólo con el tiempo vivido,
la casa irá construyendo memoria, presente y futuro alrededor de este sueño
fundamental. ¿Hasta qué punto las casas que hoy habitamos conservan en su seno
esa oscura almendra del deseo de aquel entonces?



















