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La ocasión del desayuno en la ciudad


Ken Van Sickle (1932- )

Desayunar en un café ciudadano bien emplazado es un placer a que casi ningún urbanita se resiste.
Es una buena ocasión para aprovechar la situación y contemplar con calma cómo se despierta la actividad ciudadana. Sahumado adecuadamente por el aroma del café y arropado por los rumores de tazas y cucharillas, en torno al parroquiano todo se confabula para hacer del desayuno ciudadano una de las formas de la gloria.
Se honra aquí, habitándolo, un crucial momento del día. Por ello, las ciudades deberían cuidar la pervivencia de ciertos cafés que tienen la infrecuente virtud de estar especialmente bien situados.

Magias del café

Ruth Orkin (1921 – 1985) Una chica americana en Florencia (1951)

Café Gilli, Florencia

Alrededor de las tazas de café suceden muchas cosas, algunas especialmente memorables.
Suceden las muchachas hermosas que revolotean el avispero, sí. Y también suceden los acólitos del negro brebaje estimulante de sueños.
Y allí, entre las vidrieras del gran café Gilli, el aroma del café sigue poblando para que toda esa magia de la esquina ciudadana tenga preciso lugar. El reloj intenta en vano avisarnos que el tiempo pasa. La cucharilla que gira en el pocillo lo desmiente.

En la dimensión osmotópica del habitar (I)

Café Tortoni, Buenos Aires

Cuando tras ausentamos por algún tiempo prolongado de nuestra casa, volvemos a ella, la primera sensación que recuperamos es el fondo olfativo: recobramos el olor propio de nuestro lugar.
Quizá por esta causa, mi esposa suele pedirme, en esas circunstancias, que prepare café, como gesto de autobienvenida. El aroma del café que ambos apreciamos mucho es no sólo familiar, sino especialmente deseado. También quizá por esta causa es que a cada ciudad que visitamos no omitimos buscar una acogedora y bien ambientada cafetería, allí donde el consabido aroma nos sitúe, a la vez, en un territorio deseado y familiar. Así es que recordamos con especial afecto a establecimientos como el entrañable Café Tortoni de Buenos Aires.

El mapa de nuestro territorio es un dilatado y complejo polígono pautado por marcas osmotópicas dispersas, deseadas y, a la vez, familiares.

Legados

Antigua cafetería en Turquía

Si hay un gran legado de los turcos al resto de la humanidad éste debe ser, sin dudas, el café. Y no debe entenderse por tal sólo el brebaje, que ya es cosa seria, sino al ritual de beberlo siempre cerca de donde se desarrolla intensamente la vida.

Nótese la actitud meditabunda de los parroquianos, convenientemente estimulados a la observación y al intercambio comunicativo. Algo estarán tramando, es seguro.

El espectáculo humano

Siempre nos quedará París

Jane Jacobs apreciaba particularmente la atracción que sienten las personas por el espectáculo de la vida cotidiana de sus congéneres.
Esto explica el perdurable éxito de las cafeterías con mesas volcadas hacia aceras y plazas. Gran parte de la reputación de estos establecimientos está fundada en quiénes se han convocado en sus mesas y cómo los parroquianos han renovado un ritual ciudadano por excelencia: vivir y dejar vivir.

Caetano Veloso ha afirmado con perspicacia que Visto de cerca, nadie es normal. Cierto, pero si nos situamos a una cierta distancia…

La habitación de las sombras

Tom Hilton (s/d) Cafe de Flore (2015)


Los contornos evanescentes de Jean Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Ernest Hemingway, Marguerite Duras y muchos otros son ya un lejano recuerdo: subsiste el mito. La gloria del lugar es permanecer en su identidad, referencia y memoria.

La producción de la reputación simbólica

Habitar un lugar es producirlo.
Esto es particularmente perceptible en el caso de los establecimientos gastronómicos. Ciertas cafeterías deben su notoriedad a la concurrencia pertinaz de consumidores que, con sus costumbres prestan una singular fisonomía a la atmósfera del lugar. El paso del tiempo va depurando los tonos, los matices y las fragancias. El lugar se va cargando con los posos de los afectos.

Luego, al difundirse esta reputación, el establecimiento se llena de turistas. Y entonces el lugar sólo cuenta con apenas el recuerdo de su gloria.

Para entendernos mejor, hoy: Café

Definición
1. Establecimiento en donde se sirven bebidas como el café y otras infusiones, acompañados por alimentos de sencilla elaboración.

Con un café de por medio

Gorrhardt Kuehl (1850- 1915) En el café (1915)


Parece que no hay conflicto que no se solucione con una taza de café.

Cómo se construyen reputaciones

Georges Croegaert (1848- 1923) En el Cafe de la Paix (s/f)


Cada uno de los asistentes al café deja un discreto poso que va construyendo, taza a taza, día tras día, la reputación histórica del establecimiento.

El legado turco a la humanidad

Ludwig Passini (1832- 1903) Artistas en el café Greco de Roma (1856)


Los turcos del siglo XVI no se contentaron con beber café, excepcional infusión. Descubrieron para la humanidad del valor que tiene la sociabilidad en torno a las tazas.

Vibrando de vida en el café

Ernst Ludwig Kirchner (1880- 1938) En el café (1914)


Si fuera oportuno considerar un paradigma de la vida cotidiana, sería buena idea hacerlo en forma de un café, lugar vibrante de vida e intercambio de pensamientos, sentires e historias.

Magias del Café Tortoni en Buenos Aires

Ramón Corvera (s/d) Café Tortoni (2013)


¿Estarán las magias del café en el eco de las charlas? ¿En el depósito de todos los aromas del café? ¿En el fondo más recóndito y querible de los hermanos porteños? ¿En la entrañable persistencia en la memoria?

Ocios

Henri Gervex (1852- 1929) Café en París (1877)


Lejos de la residencia, también se habitan intensamente aquellos entrañables lugares en donde dejamos morosamente pasar el tiempo. Habitar es estar y transcurrir.

Alrededor de tazas de café

Giovanni Boldini (1842- 1931) Conversación en el café (1878)

Sencillamente no puede concebirse la sociabilidad ciudadana sin el apoyo de una pequeña mesa con tazas de café. ¿Será éste el discreto encanto de la burguesía?