La lucha por habitar


Bieke Depoorter (1986)

Pero, en definitiva, ¿No es allí donde se aloja la almendra del deseo que nos mueve? ¿Dónde si no reside la esperanza madre que nos indica el camino de la movilización? ¿Qué nos dice su voz cavernosa? ¿Cómo prestarle oídos y comprensión, para reconsiderar ahora sí, todo el curso de nuestra acción?
De momento, no logramos ver aquello que nos convendría saber, aquello que acecha en el fondo oscuro de los espejos, a cuyas superficies nos asomamos con estupor y desconcierto.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario