Ciertos aspectos de un gran cuadro

Eduardo Sívori (1847- 1918) El despertar de la criada (1887)


Los entendidos prestan atención al aspecto rotundo y proletario de la modelo: se detienen en el realismo naturalista del ejercicio del desnudo y en la fealdad de los pies con juanetes. Por mi parte, pido atención a la mirada: con ella, se concentra todo el lugar en el sí misma (eso que Erving Goffman llama self) de la criada. Así nos inmiscuimos como voyeurs en el único ámbito propio de la humilde trabajadora doméstica.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario