viernes, 30 de septiembre de 2016

Cuestiones de apertura (28)

Llega un día en el que adviertes que todo es un sueño, que sólo las cosas conservadas por escrito tienen alguna posibilidad de ser reales.
James Salter, 2013

¿Es que el proyecto arquitectónico no sería otra cosa que una escritura reificadora de los sueños de habitar?

jueves, 29 de septiembre de 2016

Tan cerca y tan distante

Andrew Wyeth (1917- 2009) Overflow (1978)


Casi podríamos oír su respiración y sin embargo, residiendo allí, está muy lejos.

Plumas ajenas: Cristina Cerrada

Inconsútil
Es la piel de nuestro cuerpo, el uniforme de lo humano. Lo es el cielo, el mar, la cáscara de la cereza, la membrana que envuelve el corazón. El ojo que te ve no es ojo porque tú lo veas, sino porque abarca el mundo, una cosa, en la inconsútil esfera, salada transparencia de una lágrima. Inconsútil tiene la sonoridad de lo envolvente, casi uterino, y sin embargo el diccionario le niega evanescencia o sutilidad. Qué pena. Imagina un mundo sin suturas, como una trama, pero sin principio, medio, fin. La túnica tejida por la madre que no se puede desgarrar. El habitáculo redondo y resbaladizo al que nunca se accedió, del que no se puede salir.

(Cristina Cerrada, 2007)

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Comportamiento de los puentes

Pierre-Auguste Renoir (1841- 1919) Puente Nuevo (1872)


Hay puentes que se contentan con unir una ribera con otra. Pero hay otros   —los mismos, en realidad— que transforman: uno es de una manera cuando parte y otro distinto cuando llega. Depende del modo de cruzarlos.

Sueños, proyectos, diseños

La misma enumeración sugiere un deslizamiento continuo y progresivo.
Se va desde de lo casi amorfo a aquello que adopta su forma más cabal. Se iría desde lo errabundo a la plena contundencia de lo que es a su modo. De lo inaprensible a esto que compruebo en la operación.

Sin embargo, cada uno de los términos tiene una entidad propia y diferencial, que niega el deslizamiento hacia la plena equiparación.

martes, 27 de septiembre de 2016

Cuadros que son ensayos

Henri Matisse (1869- 1954) Le silence habité des maisons (1947


No hay otra cosa que hacer que pensar en el título del cuadro.

Plumas ajenas Roger-Pol Droit

Oïkos, en grec ancien, dit à la fois ce que nous nommons « maison » (bâtiment où l’on habite), « patrimoine » (biens meubles et immeubles possédés par une communauté ou un individu) et « famille » (ceux qui vivent sous le même toit). Ce triple sens recouvre d’autres singularités : ce «chez soi» antique est moins un lieu de repli que d’échanges, moins un espace de clôture que de circulation. Loin de se définir comme unité originaire et substantielle, il est marqué par l’altérité et la pluralité.
On tentera de se demander ce qui persiste, en silence, de cette diversité de la maison des Grecs dans les interrogations contemporaines désignées par des termes où oïkos est toujours présent, sans être vraiment entendu : éco-nomie (règle de la maison), éco-logie (science de l’habiter), écou-mène (terre habitable). Dans quelle mesure continuons-nous à penser la production, la société, la nature, les langues, la terre à l’aide d’éléments empruntés, depuis les Grecs, à la maison ?

Roger-Pol Droit, «Qu’est-ce qui, de la maison des Grecs, habite encore silencieusement les nôtres ?»,

lunes, 26 de septiembre de 2016

Gloria en las alturas

Museo Berggruen


Hay maneras magníficas de rematar la cubierta de un lugar.

La metonimia del techo

Se suele decir que contar con un techo vale por la expresión tener una casa, un cobijo.
La cubierta es la figura por excelencia del amparo. Por otra parte, su mera sombra —proyección sobre el suelo— ya supone un aquí sumariamente acondicionado. Cubrir un lugar es, desde el punto de vista tectónico, el quid del desafío técnico: todo el talento constructivo se aboca a cobijar una luz, un intervalo susceptible de ser habitado.

Hacer mención a una cubierta es dar con el elemento constitutivo de la arquitectura del lugar.

jueves, 22 de septiembre de 2016

La ciudad soñada

Eugène Galien-Laloue (1854- 1941) Boulevard Bonne-Nouvelle (1941)


Por aquí dicen que si todos los cristianos buenos, cuando mueren, van a dar al Paraíso, mientras que los uruguayos buenos, cuando les toca partir, van a París. Porque es una imagen tópica de una ciudad que, por esa época, sufría la ocupación alemana, también esta pintura puede muy bien ser un aquello recordado con nostalgia. Y quien dice París, dice una manera de vivir en el mundo.

Ensoñaciones del arquitecto

Quizá la caracterización más justa de los arquitectos es que somos onironautas, esto es, navegantes del sueño en la vigilia.
¿Con qué soñamos? Fundamentalmente, con estados futuros de cosas. Con alternativas. Con estructuras perdurables, útiles y bellas. A algunos les complace una cierta intemporalidad que algún día lejano llegará a constituir algo clásico. A otros les fascina la forma rotunda de las cosas bien concebidas.

A mí se me da por anhelar logradas coagulaciones de las materias y contenidos de los sueños. Porque quizá la mejor arquitectura es la que portamos en los enigmas del alma.