La poética del habitar y la arquitectura


Julie Blackmon (1966)

 

Del mismo modo que la escritura no es la simple transcripción del habla, la poética de la arquitectura no puede ser un mero cambio de registro con respecto a la poética de la habitación.

Con respecto a este punto, es dable pensar en una hermenéutica arquitectónica que tanto opera, por una parte, desentrañando el sentido de la propia poética de la habitación, a la vez que, por otra, construye su discurso recíproco. Esto implica que el arquitecto comprometido con el servicio al habitar de las personas, habrá de apreciar, como agudo y sensible esteta la conducta y obrar de los habitantes, a la vez que resultará poéticamente dotado para construir el discurso arquitectónico recíproco, con materiales y energías bien empleados y dispuestos. Lo que cuenta es el sabio, correcto y magnífico recorrido de la sustancia poética que fluye desde la vida misma que tiene lugar.

Lo que se necesita aquí es, en definitiva, contar con la asistencia de cabales arquitectos poetas de la vida, en su doble condición.

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