Martine Franck (1938-2012)
Es de creer que tal particular
subjetividad la alcancen a través de algún ejercicio al respecto. Y en este
entonces es que recordamos la antigua voz griega para quienes buscaron en su
tiempo el ejercicio corporal con el fin de la depuración virtuosa del espíritu,
esto es, los practicantes de la ascesis (ἄσκησις). Sólo que no se trataría aquí,
de mortificar el cuerpo para dejar elevar el espíritu, sino, por el contrario
de un ejercicio (askesis) subjetivo que nos dispondría para mejor apreciar
aspectos no del todo evidentes de la situación en que nos hallamos cuando
habitamos confortablemente. Lo que viene a constituir una ascesis propia no ya
de antiguos ascetas, sino de contemporáneos estetas de la vida cotidiana.
