El cruce de los caminos


Karin Rosenthal (1945)

La ética idealista tiene a la buena senda por un sendero rectilíneo, pero la observación de la cruda realidad del día a día da cuenta de intrincados laberintos por donde conseguimos inmiscuirnos apenas para ponernos a salvo. Que ya es mucho, en los tiempos que corren. Es que es de humanos tener ilusiones que perder, certezas que disolver, esperanzas a las cuales nunca conseguir acceder.
Es preciso habitar la ética.

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