Ética del habitar como proceso crónico, contingente y revisable


Karin Rosenthal (1945)

Henos aquí. Siempre en el punto de partida de un discurrir que no hace otra cosa que recomenzar cada día. Un discurrir que avanza siempre por el jardín en donde sus senderos que se bifurcan. Y ante cada cruce de sendas, una instancia peculiar de decisión que en cada ocasión se estrena prístina. Casi cada paso puede ser, en todo caso, desandado, pero hay rumbos irremisibles. Aun así, puede uno detenerse a pensarlo todo de nuevo, resignificando principios y valores según las circunstancias los vayan iluminando.
En todo caso, parece que apenas si delineamos sobre nuestro escenario una límpida configuración de silueta que aloja en su seno la más honda sima de interrogantes intestinas.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario