El necesario bullicio de las calles

Jerome Myers (1867- 1940) La pandereta (1905)


Peter Sloterdijk ha destacado el papel que juega el ruido, el bullicio, el parloteo, en la configuración positiva de campanas acústicas que hacen de cada uno un miembro activo de nosotros.

Avecinarse

Poblar los lugares implica no sólo emplazarse, esto es, ocupar un sitio, sino además formar parte de una trama social que allí se establece.
Avecinarse es, entonces tarea gregaria, compartida y solidaria que matiza complicidades y competencias intersubjetivas para dominar sitios físicos y localizaciones sociales.

Sólo cuando esa empresa colectiva ha tenido lugar de modo efectivo, es entonces posible retirarse —siempre relativamente— a la soledad del ámbito íntimo

Estética de la pobreza vs. fealdad de lo empobrecido

Andrew Wyeth (1917- 2009) Alimento de primavera (1967)


Hay que cultivar con empeño una sensibilidad especial para apreciar la belleza de la austeridad. La pobreza no debe resignarse a lo no bello. Es feo lo empobrecido, no así lo pobre.

La mezquindad en arquitectura

Hay una arquitectura empobrecida para pobres.
Como los necesitados no pueden acceder a viviendas adecuadas, dignas y decorosas, debido a los altos costos de las construcciones, las sociedades capitalistas intentan dar “solución” al descubierto “problema de la vivienda popular u obrera” mediante abaratamientos. De estos abaratamientos resultan arquitecturas y conjuntos habitacionales estigmatizados simbólicamente por sus ahorros en el decoro y agraviados también por el dificultoso mantenimiento, con lo que su estado es rápidamente degradado por obsolescencia precoz.

Pero lo peor es el espectáculo de esos agregados pseudourbanos que muestran nuestra más vergonzosa mezquindad. Cuando cunde allí la delincuencia, mandamos a la policía militarizada.

Arquitectura popular

Anafiotika, Atenas


También al mismísimo pie de la Acrópolis puede crecer la arquitectura popular isleña.

Texto y contexto

El sentido del lugar no solo se deja apreciar a través de la metáfora de la semilla en el terreno: también puede entenderse como texto claro en su contexto.
Cada ocurrencia arquitectónica supone un texto, esto es, una estructura compleja de signos que sirve de vehículo a un enunciado con sentido propio en tanto este texto se desarrolla plenamente en un contexto dado.
Dicen las casas populares: Aquí precisamente estamos nosotros, casas y gentes que de esta manera nos damos nuestra fisonomía a la vez que hacemos memoria de nuestro origen y referimos un modo de vivir este lugar.

Las realizaciones vernáculas tienen una especial sabiduría para enunciar esto de la manera adecuada en el lugar concreto.

Comentarios preliminares sobre la Nueva Agenda Urbana (II)

3. Desde la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Asentamientos Humanos en Vancouver en 1976 y en Estambul en 1996, y la aprobación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio en el año 2000, hemos constatado mejoras en la calidad de vida de millones de habitantes de las zonas urbanas, entre ellos los habitantes de barrios marginales y asentamientos informales. No obstante, la persistencia de múltiples formas de pobreza, las desigualdades crecientes y la degradación ambiental siguen siendo uno de los principales obstáculos para el desarrollo sostenible en todo el mundo, siendo con frecuencia la exclusión social y económica y la segregación espacial una realidad irrefutable en las ciudades y los asentamientos humanos.  
Nueva Agenda Urbana
Declaración de Quito sobre Ciudades y Asentamientos
Humanos Sostenibles para Todos, 2016 (Hábitat III)

Se afirma en este documento y conviene repetirlo:
…hemos constatado mejoras en la calidad de vida de millones de habitantes de las zonas urbanas, entre ellos los habitantes de barrios marginales y asentamientos informales.
Convendría aclarar cuáles son estas mejoras y si la afirmación citada equivale, necesariamente, a decir en nuestras ciudades ha mejorado la calidad de vida, tanto para su conjunto global, así como a la situación de los barrios marginales y asentamientos informales. Puede suceder que la primera declaración resulte más o menos cierta, mas no lo sea la segunda expresión. Ahora bien, ¿Cuál es la declaración que nos debería dejar relativamente satisfechos si las cosas se hubiesen desarrollado en la dirección correcta, justa y progresista?
¿No será acaso que la exclusión social y económica y la segregación espacial son causas impuestas por la base material de la vida social actual que dan lugar, como consecuencia, a la persistencia de múltiples formas de pobreza, las desigualdades crecientes y la degradación ambiental y que a su vez se expresan en las ciudades en que vivimos, con todas sus contradicciones e insostenibilidades?


Cuestiones de apertura (36)

¿Cómo es que se han rearticulado las relaciones entre los habitantes y el trabajo doméstico?

Una arquitectura propia de un allí

Carl Frederic Aagaard (1833- 1895) Vista de la costa de Amalfi (s/f)


No es posible infligirle a un paisaje como éste la afrenta de negarlo en una hoja en blanco. Sólo cabe dejar que los soportales de la pérgola crezcan desde su rocoso origen hasta alcanzar las enramadas a la altura justa.

El sentido del lugar

Hay ciertas fantasías que alimentan ciertas ensoñaciones.
Una de ellas quiere que del lugar brote, como si fuese de una semilla, la obra arquitectónica que aquél merece. Generalmente, los arquitectos operan nihilizando el lugar, haciéndolo equivalente a una plana superficie en blanco, que mucho se parece, por lo demás. a una hoja de papel. Así uno se olvida por un momento de las particularidades orográficas y los accidentes naturales que le dan carácter. A veces este “momento” dura incluso hasta la ocasión del replanteo, cuando comienzan las obras, con lo que se producen enojosos descubrimientos de última hora.

Distinto sería proyectar en el terreno mismo, observando cómo de los distintos puntos emergen las directivas que señalan el camino a la arquitectura del lugar.

Lugares apropiados por la vida

Stanisław Bergman (1862-1930) Retrato de mi esposa (1900)

No hay intersticio que no se vivifique vibrante de vida con la más nimia implementación habitable.


Plumas ajenas: Santiago de Molina

Lo más interesante de la arquitectura aparece en los márgenes. Cuando pasa a ser propiedad de la vida...

Santiago de Molina, 2015

De todas las villa, la villa

Andrea Palladio (1508- 1580) Villa Capra “La Rotonda” (1569)

Palladio plantea el problema en términos claros: se trata de insertar una forma sólida, una construcción geométrica y volumétrica, en un espacio natural que es distinto en cada ocasión, y de encontrar entre estas dos realidades... una relación de armonía e incluso de perfecta equivalencia.

Giulio Carlo Argan, 1976

Deseos de villa

Sucede en ocasiones en que a ciertos ciudadanos pudientes les afecta el ansia de tomar distancia de la ajetreada vida urbana y entonces configuran a su modo el deseo de habitar una villa en el campo.
Así, residiendo en palacios ciudadanos y sometiéndose a la etiqueta correspondiente, la vida urbana supone a veces un conjunto de constricciones que se vuelven algo penosas. Por ello, anida en el fondo de las almas un deseo profundo de distanciarse, en primer lugar y luego aflojar el semblante, el gesto y la investidura.

Siguiendo atentamente tales directivas, Andrea Palladio propone el modo noble de habitar volcado a todas las direcciones del campo, en condición exenta. No se conforma con realizar los convenientes proyectos particulares; origina los más célebres paradigmas arquitectónicos de su clase

Lucha ciudadana

André Devambez (1867- 1944) La barricada (Comuna de París) (1911)


No han luchado en vano.

Activismo social en el paisaje ciudadano

El derecho a la ciudad es mucho más que la libertad individual de acceder a los recursos urbanos: se trata del derecho a cambiarnos a nosotros mismos cambiando la ciudad.

David Harvey, 2011

Comentarios preliminares sobre la Nueva Agenda Urbana (I)

2. Según previsiones, la población urbana mundial prácticamente se duplicará para el año 2050, lo que hará de la urbanización una de las tendencias más transformadoras en el siglo XXI. Las poblaciones, las actividades económicas, las interacciones entre lo social y lo cultural, así como las repercusiones ambientales y humanitarias se concentran cada vez más en las ciudades, y ello plantea enormes problemas de sostenibilidad en materia de vivienda, infraestructura, servicios básicos, seguridad alimentaria, salud, educación, empleos decentes, seguridad y recursos naturales, entre otros.
Nueva Agenda Urbana
Declaración de Quito sobre Ciudades y Asentamientos
Humanos Sostenibles para Todos, 2016 (Hábitat III)

El texto de referencia recorta, a mi juicio  equívocamente, el problema.
La urbanización es un aspecto sin duda importante del problema más global que ha de encararse en sus propios términos: el habitar humano en todas sus escalas, de todas las personas y en todas las modalidades en que se desarrolla. No pueden ni omitirse, ni soslayarse, ni menos aún ningunearse los problemas del habitar que se desarrollan en los ámbitos periurbanos, rurales u en otros ámbitos territoriales no urbanos, tales como son, a título de ejemplo los hábitats particularmente configurados de pueblos originarios.
No es este un problema menor, ya que de la enunciación de un problema se originan tanto las presuntas soluciones, así como las insuficiencias del pensamiento. La cuestión del habitar es, con mucho, la cuestión a debatir aún antes de reconocer problemas propios de la urbanización.
Por otra parte, la concentración poblacional, la hegemonía de una economía que opera desde las ciudades, la confrontación sociedad/cultura allí concretamente localizada, y sus externalidades ambientales y humanitarias son apenas emergentes de una cuestión más vasta que la urbanización en sí misma. Se trata de procesos que afectan, en principio, la base material del desenvolvimiento de la sociedad en todos sus aspectos, con repercusiones y condiciones impuestas a la estructura sociopolítica y con la afectación general de las representaciones en las ideologías y las concepciones. Las determinaciones específicamente urbanas son casos específicos aunque particulares, que no pueden ser abordados sino desde su carácter sistémico.
Por último, de un problema así recortado es esperable que la enunciación de problemas específicos no sea más que una enumeración parcial y sesgada: en todo caso, insuficiente y, muy probablemente, inconsistente.


Cuestiones de apertura (35)

La domótica promete la proliferación de ingenios capaces de controlar la gestión ambiental de la casa desde donde estemos en cada circunstancia.

¿Constituye la domótica la novedad distintiva de nuestro habitar próximo futuro?

Medidas colosales

Giovanni Batttista Piranesi (1720- 1778) Vista del interior del Panteón (1756)

En la arquitectura romana domina un talante proclive a un proporcionado magnífico de los elementos constructivos entre sí y una desmesura con respecto a los humildes mortales.


Medida y tamaño

El esteta italiano Gillo Dorfles, ha definido la arquitectura como el arte de la medida. Ronald Barthes, por su parte, dice que es el arte del tamaño de las cosas.
Evidentemente no son definiciones coincidentes. Y es lástima no poder presenciar una discusión entre ellos para aclararlo.
Santiago de Molina, 2009
Convengamos: la distinción entre medida y tamaño es sutil. Convengamos también: las dos caracterizaciones son parciales, por una parte y no necesariamente antitéticas, por otra.
En principio parece que cuando uno mide cuantifica. Cuenta cuántos patrones caben en una determinada extensión. Estrictamente, verifica ciertas matemáticas congruencias. En un sentido lato, la medida se vuelca en cordura, prudencia, moderación.
Por su parte, cuando uno aprecia un tamaño califica. El patrón de referencia tiene un valor que es mucho más importante que un cómodo módulo convencional. Tam magnus es, quizá, una expresión para lo desmedido.

Cuando Le Corbusier abordó estas cuestiones, pretendió, con su Modulor, resolver, a la vez, el problema de la cordura en las medidas y la cuestión del tamaño conforme a las medidas del hombre. Se equivocó y a la vez señaló un problema crucial para el diseño arquitectónico.