Una ética para sujetos encarnados


Marc Lagrange (1957-2015)

 

Con la integración del concepto de ataraxia al concepto de confort, aparte de completar el sentido de la figura de este último, se abre un interesante debate ético.

Porque el desarrollo de una teoría consistente del confort no puede soslayar que se funda, necesariamente, en una ética para sujetos encarnados, conciencias unidas inextricablemente a los cuerpos, esto es, mortales que habitan la tierra como tales. No se trata aquí ni de idealidades ilusorias ni de crasos materialismos burgueses, sino de una ética propia de los habitantes de esta tierra, dispuestos a concertar su subjetividad moral con la situación que pueblan.

Es por ello por lo que una teoría del confort no puede ignorar que tiene tanto que decir acerca de las situaciones físico-ambientales de vida, tanto como de la propia constitución ética de las personas que optan, racionales y libres, por disfrutarlo.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario