La experiencia del habitar (I)


Ad Van Denderen (1943)

 

No hay situación humana, por precaria que pueda resultar, que no suponga un presente vivido como experiencia estética.

El carácter de la experiencia estética no es un lujo de la existencia que sólo se alcanza cuando los extremos acuciantes de la vida se logran encauzar. La experiencia estética del habitar es una experiencia omnipresente en la vida humana. Si se considera esto con firme determinación, lo que pasa a ser extraño a la conciencia es el hecho, hasta ahora pacíficamente aceptado, de la excepcionalidad de lo estético en la existencia. Corresponde interrogarse por las sinrazones que asimilan lo estético al refinamiento excelso de unos pocos que tienen la supervivencia asegurada. Y, asimismo, preguntarse por la asociación, frecuente aún, entre lo estético y lo infrecuente o lo excepcional.

Porque lo que hace miserable nuestra existencia es precisamente la ignorancia de la omnipresencia de la experiencia sensible del habitar de todos y cada uno.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario