La memoria no se opone en
absoluto al olvido. Los dos términos que se oponen realmente, que forman
contraste, son el olvido y la conservación; la memoria es siempre y necesariamente
una forma de interacción entre los dos términos. La restitución integral del
pasado es algo imposible, la memoria implica siempre una selección: algunos
rasgos del hecho vivido son conservados, en cambio otros son apartados desde el
inicio o progresivamente, es decir que son olvidados. Es por esta razón que es
tan desconcertante el uso del término «memoria» para designar la capacidad de
las computadoras de conservar la información pues para efectuar esta operación
falta un rasgo constitutivo de la memoria: el olvido. Paradójicamente, se puede
decir que lejos de oponerse, la memoria es el olvido; un olvido parcial y
orientado en una dirección, un olvido indispensable.
Tzvetan
Todorov, 2012
No hay comentarios.:
Publicar un comentario