Centralidad sagrada

Francisco de Goya (1746- 1828) Sacrificio a Vesta (1771)


Así como fue dominado, no sin esfuerzo y riesgo, cada fuego ha impuesto su especial centralidad, sea en el ritual, sea en la morada del hombre.

El fuego sagrado del hogar

El lugar del fuego se consideraba un punto central de la casa, de ahí que hogar signifique tanto fuego como lugar en que se habita.
El lugar del fuego es tan sagrado cuanto lo es el elemento que lo ocupa. Es también tan sagrado cuanto es central en el lugar.
A su vez, el fuego constituye una instancia de articulación, esto es, un lugar en donde a la vez se unen y separan materias de naturaleza tan dispar como lo crudo y lo cocido, el remedio y el veneno, las ofrendas a los dioses y los rituales de brujería.

Habitamos con el fuego sagrado en tanto nuestra vida nos condena a transformar, a separar y reunir, a disociar y combinar. Porque de alguna manera somos portadores de fuegos.

Claros-y-oscuros

Emil Pierre Joseph de Cauwer (1827- 1873) Saint Denis (1867)


La epopeya de la arquitectura es una con la luz que la revela en su magnificencia.

Con la complicidad de la luz

La arquitectura recibe con beneplácito el beneficio revelador de la luz.
Hemos hipertrofiado grandemente el sentido de la vista y en consecuencia tenemos una gran sensibilidad para maravillarnos con mucha razón con el modo en que la luz nos revela los valores de la forma arquitectónica. En nuestra época a veces nos olvidamos de lo fructífero que ha resultado el matrimonio de las formas arquitectónicas con las luces. Por una parte, no siempre las sombras consiguen contornear los relieves, jugando con la gracia del claroscuro natural. Por otra, la ingeniería de la iluminación homogeneiza la distribución de la energía, desterrando las penumbras y sus valores.

Algo importante se nos priva con el uso irreflexivo de la gran cómplice de todos los tiempos.

Aquello que nos espera

Joos van Craesbeeck (1605- 1661) El cansado viajero (s/f)


Sólo sabemos hacia dónde vamos. Una vez allí, improvisaremos

Diseño y proyecto en el tiempo

Debemos considerar cómo se comportan, en la dimensión del tiempo, el diseño y el proyecto.
La forma en que habitamos hoy se define en sus pormenores particulares según un diseño efectivo y actual. Mientras tanto, las condiciones que vuelven efectivamente posibles estas formas han sido forjadas morosamente y en el pasado, a título de proyecto.

El diseño es, en definitiva, la conformación actual de algo que fue entrevisto en el pasado y proyectado hacia un futuro muy faliblemente conjeturado. Otro tanto hacemos ahora con nuestro futuro.

Aquello que deja denominarse como un palacio

Piero di Cosimo (1462- 1521) Construcción de un palacio (1520)

“una arquitectura social compuesta de expectativas, apremios y resistencias mutuos, en una palabra, una primera constitución”.

(Sloterdijk, 2004: 279s)

Arquitecturas constitucionales de grupos habitantes


“una arquitectura social compuesta de expectativas, apremios y resistencias mutuos, en una palabra, una primera constitución”.
(Sloterdijk, 2004: 279s)
Hay quien considera que la arquitectura el arte de organizar espacios. En parte, es cierto.
Esto es cierto en parte porque lo que se organiza, en verdad, en primer lugar son los grupos humanos que habitan los lugares. En consecuencia de esta constitución de los grupos, se organizan papeles y posiciones, se entablan estrategias y tácticas sobre el territorio. Luego se organizan espacios y tiempos. Parece evidente que hay entonces una suerte de arquitectura constitucional de los grupos habitantes que informa a la arquitectura del lugar habitado.

Es necesario observar atentamente esas arquitecturas constitucionales para conseguir informar con adecuación y oportunidad a las arquitecturas de los lugares.

Cuestiones de apertura (90)

Por el momento, cesaremos de preguntarnos, al menos en términos explícitos. Pero conviene recordar que todo discurso vale no sólo por lo que ilustra e instruye, sino y fundamentalmente, por las preguntas que suscita.

Promover y estimular la imaginación

George Dunlop Leslie (1835- 1921) El vendedor de peces (s/f)


Es cierto que hay demasiados vendedores de vanas ilusiones como tónicos para la alopecia o contra el ajamiento producto de la edad. ¿No habrá un lugar aún para un astuto promotor estimulante de la imaginación? La esperanza está en la mirada del infante.

Dos cometidos para la hermenéutica arquitectónica

En este sitio se defiende la idea que a las tradicionales tareas arquitectónicas (proyectar y construir) se debe agregar una intensa y aplicada labor hermenéutica.
Se trata, en principio, de interpretar de modo metódico, riguroso y fundado las diversas demandas sociales en pos de adecuados, dignos y decorosos lugares para vivir. No es por cierto una tarea fácil, pero es ineludible para cumplir debidamente con las solicitaciones de una práctica social productiva. Pero no es el único cometido.
También es posible y pertinente desdoblar la labor hermenéutica en un nuevo cometido: promover y estimular la imaginación, el sueño y el deseo para hacer aflorar nuevas y mejores expresiones de demanda social.

En la interpretación profunda de la demanda quizá radique el proyecto arquitectónico del futuro próximo.

Así como se hacen las cosas

Jean-François Millet (1814- 1875) Lavandera (1861)


Hoy, el compromiso con el lavado de la ropa apenas pasa por un agacharse leve hacia las entrañas de una máquina eléctrica. No obstante, perdura aún el fastidio propio de los tiempos en que constituía una labor extremadamente fatigosa.

Ostranénie

El propósito del arte es el de impartir la sensación de las cosas como son percibidas y no como son sabidas (o concebidas). La técnica del arte de 'extrañar' a los objetos, de hacer difíciles las formas, de incrementar la dificultad y magnitud de la percepción encuentra su razón en que el proceso de percepción no es estético como un fin en sí mismo y debe ser prolongado. El arte es una manera de experimentar la cualidad o esencia artística de un objeto; el objeto no es lo importante.
Víktor Shklovski

Hay otra implementación de la extrañeza: volver visible esas cosas que transparentadas por el hábito se vuelven evanescentes.
Se trata de preguntarse de qué manera hemos llegado a efectuar tales o cuales ceremonias o rituales cotidianos, sin apenas pensarlo. De qué manera han pasado a constituir meros mecanismos en donde la eficacia triunfa sobre la conciencia. De qué manera hemos llegado a considerar obvio o natural hacer ciertas cosas que respondieron quizá en algún momento a un adecuado ajuste de conductas, pero pueden no ser estrictamente apropiados a nuestras circunstancias.

La extrañeza no sólo es un recurso estético posible, también tiene valor heurístico.

Artículo recomendado

Léase con provecho:

http://manueldelgadoruiz.blogspot.com.uy/2017/12/ciudades-postizas-el-centro-historico.html


Por una historia de las personas antes que de las cosas construidas

Colin Campbel Cooper (1856- 1937) Quinta Avenida, Nueva York (1906)


Por fin habrá una historia de la vida en Nueva York, en lugar de una historia heroica de la gesta arquitectónica y urbanística de la Gran Manzana.

Historias

La historia de la arquitectura, en su contextura tradicional es una gesta de héroes y batallas victoriosas.
Pero podría tratarse de otra historia. Sin héroes —con muy pocos nombres y apellidos—, sin batallas y otros tantos objetos singulares. Pero con morosos procesos sociales, con ilustraciones de la vida cotidiana, con historias de vida y testimonios del día a día. Con muchas palabras y sus ecos en los ámbitos. Con dilatados procesos de cambio.

Una historia de la arquitectura como historia social de la habitación.

Así como los pintores à plein air

John Lavery (1856- 1941) La calle principal en Grez (1884)

Así como los pintores à plein air salieron de sus estudios, los arquitectos deberemos salir de nuestro ensimismamiento proyectual-constructivo para observar el espectáculo de la vida en los lugares.


Hermenéutica

Ya no es posible contentarse con el designio doble de proyectar y construir en arquitectura. A estos imperativos se les debe sumar la labor hermenéutica del habitar.
En efecto, no es posible persistir en la creencia que el habitar sucede como corolario no problemático de la labor proyectual y constructiva del arquitecto. El habitar humano debe ser asediado en su observación e interpretación para hacer de la arquitectura un humanismo práctico.

La arquitectura hoy debe reconstruirse como ciencia hermenéutica del habitar.

Lo que es arquitectura y lo que es una escultura habitable

Oswald Stimm (1923- 2014) Escultura caminable

La imaginación muestra aquello que nuestro entendimiento no está plenamente constituido para percibir e inteligir.