El impulso revolucionario y el imperativo ético


Moisés Saman (1974)

La crítica a la ciudad tardo capitalista y su régimen de vida dominante conducen a desear y pensar en un mejor modo de hacer las cosas. Se trata entonces de un impulso revolucionario que busca el renacimiento de la vida urbana en las ruinas de la ciudad cruel, inicua y sórdida que habitamos. A no dudarlo, será preciso sembrar gérmenes palpitantes de una nueva ciudad entre los escombros de la vida contemporánea. A no dudarlo, será necesario poner a los fenómenos urbanos al servicio de la vida humana plena y sustentable.
Mientras tanto, el imperativo ético que vertebra este impulso de cambio no es, ni debe ser otro que el que consiga la composición de la habitación de la buena vida. Una vida que merezca la pena de su constante reproducción superadora. Una buena vida que tenga la dignidad de los seres humanos titulares, constructores y fruidores.

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