Olivier Coulange
(1962)
Si consideramos el mundo del trabajo,
vemos cómo el mercado obsequia a los avisados en los negocios, mientras que
castiga de modo adverso a los menos calificados. En lo que toca al sistema
educativo, así como se promueve la elevación de los integrados, también se
desentiende de la suerte de los desertores. La lucha por la vida tiene tanto a
exitosos triunfantes como a diversos apaleados por las circunstancias.
Así, en cada reducto ciudadano, se
confabulan entre sí los diversos mecanismos de discriminación para agrupar en
un haz a los Unos y desplazar, ya de modo sordo, ya estrepitoso, a los Otros.
Unos y Otros van ocupando los lugares que la ciudad les reserva, con la
salvedad que, para Unos, ciertas teselas del mosaico socio espacial se abren,
mientras para los Otros todas y cada una se van cerrando. Y en la ciudad
terminan deambulando de un no-lugar a otro, los trashumantes náufragos de la
navegación urbana.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario