"Sólo por la filosofía puede experimentar la inteligencia cómo sus pasiones llegan a conceptos". Peter Sloterdijk, 1998
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Caminos de vuelta
Aquí
un lugar para recibir críticas, palabras de aliento, mensajes, contactos,
sugerencias, observaciones, alternativas, sospechas, conjeturas, opiniones,
pareceres, adhesiones, comentarios, instancias fáticas, acuses de recibo,
disidencias y consejos.
Hibridaciones, solapamientos, yuxtaposiciones
Louis Stettner
(1922- ) Compras (1988)
El
funcionalismo en arquitectura y urbanismo predica a cada cosa un lugar y un
lugar a cada cosa. Pero la vida de las ciudades, por fortuna, abunda en
colisiones.
Es
que una ciudad es un escenario de hibridaciones, solapamientos,
yuxtaposiciones. Esa es su propia vida.
Y es
ese aspecto que suele desaparecer en los prolijos planos de los urbanistas.
Emergencias del Jardín
Oswald
Achenbach (1827–1905) Jardines de Villa
Borghese (1886)
No perdono a la muerte
enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la
nada.
Miguel
Hernández
El
Jardín, que siempre es el mismo y que aparece por aquí y por allá, emerge sólo donde
se le ofrecen ocasiones propicias.
En
cada lugar del mundo en que ocurre, siempre hay algo elegíaco. Apenas si podemos
recordar, mediante un fragmento remanente cómo era todo el mundo antes.
Por
eso, no hay hermosura riente del palpitar de la vida en el Jardín que no evoque
una dicha perdida ya hace demasiado tiempo y quizá para siempre.
Aisthesis arquitectónica con el concurso de Juhani Pallasmaa (IX)
Kristopher
Grunert (1978)
El ojo hegemónico trata de dominar
todos los campos de la producción cultural y parece debilitar nuestra capacidad
para la empatía, la compasión y la participación en el mundo. El ojo narcisista
ve a la arquitectura sólo como un medio de autoexpresión y como un juego
intelectual y artístico separado de las conexiones mentales y sociales
fundamentales, mientras que el ojo nihilista adelanta deliberadamente la
distancia sensorial y mental y la alienación. En lugar de reforzar la
experiencia centrada en el cuerpo y la experiencia integrada del mundo, la
arquitectura nihilista separa y aísla el cuerpo; en lugar de intentar
reconstruir un orden cultural, hace imposible una lectura de la significación
colectiva. El mundo se convierte en un viaje visual hedonista carente de
significado. Queda claro que sólo el sentido de la vista, que se distancia y
separa, posibilita una postura nihilista; es imposible pensar, por ejemplo, en
un sentido nihilista del tacto, dada la inevitable cercanía, intimidad,
veracidad e identificación que conlleva. Existe igualmente un ojo
sadomasoquista y también pueden identificarse sus instrumentos en el ámbito de
las artes y de la arquitectura contemporáneas.
Pallasmaa,
2005
Tal
como he comentado antes, me parece que es el narcisismo profesionalista el
verdadero problema que se sirve del ocularcentrismo como instrumento.
Porque
lo sustancial de la crítica radica en el narcisismo tanto como en el nihilismo
dominantes en una profesión que soslaya su carácter de servicio social en
beneficio del cultivo complaciente de las relaciones capitalistas de producción
y consumo. La alienación contemporánea no es fundamentalmente un problema de
deprivación sensorial, sino de una escisión en el modo dominante de producción
y de su expresión en el oficio de transformar el hábitat.
No
obstante ello, es interesante constatar a través de qué mecanismos estésicos se evidencia esta alienación.
Urbanización sin ciudad como patología del habitar (III)
Una
urbanización llamada por sus promotores ¡Mystic Garden!
En las últimas décadas se han acelerado las formas
de urbanización extensiva, dispersa, fragmentada, segregadora y atomizadora.
Esa es la urbanización sin ciudad que no sólo se da en los entornos periféricos
de la ciudad, sino que también afecta a la ciudad compacta con zonas
marginales, enclaves elitistas, rupturas del tejido físico por medio de
infraestructuras, murallas físicas y simbólicas.
Jordi
Borja, 2016
La
producción urbana propia del capitalismo tardío inflige a los territorios
habitados una dolorosa fragmentación.
Producto
de la lógica inherente a la empresa capitalista, los emprendimientos se amplían
según las ventajas de las escalas de producción, se especifican según los
requerimientos de los nichos de consumo objetivo, se localizan según el cálculo
de rentabilidad especulativa en el espacio y en el tiempo.
De
ello resulta una urbanización que resulta en mosaicos de zonas puramente
residenciales, con su población estrictamente diferenciada y confinada en
perímetros de segregación y exclusión mutuas.
La
urbanización fragmentadora, entonces, avanza destruyendo el desarrollo de la
ciudad histórica a su paso, tanto en las periferias así como en sus enclaves
centrales.
Apuntes de viaje (VIII) El logro de lo vernáculo
Burano, 2017
Lo
bueno que tienen algunos paisajes urbanos es que son pruebas contundentes de
una virtuosa solidaridad de los vecinos.
En una
escena como la que nos ocupa hoy, no podemos señalar un objeto singular que se
recorte sobre un fondo, sino un sistema armónico de figuras que contribuyen
casi equitativamente al efecto del conjunto. Este es un logro de lo vernáculo,
de la cultura verdaderamente general de una población, de una arquitectura
humanista en su versión a la vez más humilde y más auténtica.
Ya
quisiéramos un resultado equiparable para nuestros paisajes urbanos, en donde
todo es una lucha fratricida por el suelo, por la competencia de las
indignidades y por los símbolos del poder.
Demanda de una antropología del cuerpo (III)
George Segal
(1924- 2000) Mujer azul sobre cama negra
(1990)
Nos
es acuciante una rigurosa y sistemática antropología del cuerpo porque éste es
nada menos que el alumbrador de una peculiar contextura física y geométrica de
los lugares.
Ya no
es posible entender la arquitectura y el habitar humano con las constricciones
de la física newtoniana y la geometría euclidiana. Hemos de reconocer que la
realidad del cuerpo interviene compleja y diversamente en el campo habitado (la
estructura espaciotemporal que es constituye efectivamente un lugar). Nos es
necesario reconstruir la genealogía de las dimensiones humanas del lugar y
aprender a operar con ellas.
Una
arquitectura dotada de una práctica poética humanista no puede ignorar aquello
que sólo una antropología del cuerpo puede averiguar.
El prosaísmo cotidiano
Duane Hanson
(1925- 1996) Clienta de supermercado
(1970)
Uno tiene sus sueños, cosas
suyas, íntimas, y después la vida no quiere seguir jugando contigo, y te lo
desmonta, un instante, una frase, y todo se desvanece. Suele ocurrir. Por esta
razón y no por otra vivir es una tarea dolorosa.
Alessandro
Baricco
Mientras
que Georg Segal sublima, Duane Hanson nos inflige un saludable sarcasmo.
Es
fácil sonreír. Es un poco más difícil compadecerse. Pero lo que es en verdad
arduo es verse en ese espejo.
¿Cómo
no caer en el tragicómico prosaísmo de lo cotidiano?
¿Es
que estamos condenados a ello?
¿Qué
quedará de nosotros y de nuestro tiempo presente?
Demanda de una antropología del cuerpo (II)
George Segal
(1924- 2000) La cortina (1974)
¿Cómo
es que las cosas de vivir encuentran su lugar?
Es el
cuerpo el que las dispone, ordena y confiere significado. El cuerpo es un
dispositivo superior que implementa los objetos en tanto cosas de vivir. Si la
ventana es algo más que una simple ausencia de muro, si a través de ella todo
un mundo tiene su peculiar epifanía, es por obra del cuerpo que allí se asoma.
Merced
a las peculiaridades de la estructura y funcionamiento del cuerpo, las cosas se
ordenan, suceden y operan. Es al cuerpo que una ventana le es útil, como
determinación fundamental.
En
definitiva, es por obra del cuerpo que la ventana porta, con toda su plenitud
el significado que sólo las personas pueden conferirle a justo título. Y quien
observa esto de la ventana no puede soslayar que toda la arquitectura le sigue.
Aisthesis arquitectónica con el concurso de Juhani Pallasmaa (VIII)
Michelangelo
Buonarotti, Moisés
Levin señala la vía autónoma y la
agresividad de la vista y "los fantasmas de la regla patriarcal" que
rondan nuestra cultura ocularcentrista: "La voluntad de poder en la visión
es muy fuerte. Existe una tendencia muy sólida de la vista a captar y a fijar,
a cosificar y a totalizar: una tendencia a dominar, asegurar y controlar que,
con el tiempo, dado que se ha promovido ampliamente, ha asumido cierta
hegemonía indiscutible sobre nuestra cultura y su discurso filosófico,
estableciendo una metafísica ocularcentrista de la presencia al mantener la
racionalidad instrumental de nuestra cultura y el carácter tecnológico de
nuestra sociedad".
Pallasmaa,
2005
Resultan
interesantes estas observaciones. Pero es necesario reparar que el poder se
ejerce con el concurso de todos los sentidos.
En
definitiva, si bien es importante reflexionar sobre cómo la mirada se inviste y
ejerce la potencia del poderoso, no es menos trascendente considerar que son
todos los sentidos los que se involucran tanto en el ejercicio del poder, como
en los efectos de la dominación sobre los subyugados.
Estas
consideraciones abren una amplia perspectiva que deberá ser objeto de un examen
prolijo y arduo.
Urbanización sin ciudad como patología del habitar (II)
Levittown
En las últimas décadas se han acelerado las formas
de urbanización extensiva, dispersa, fragmentada, segregadora y atomizadora.
Esa es la urbanización sin ciudad que no sólo se da en los entornos periféricos
de la ciudad, sino que también afecta a la ciudad compacta con zonas
marginales, enclaves elitistas, rupturas del tejido físico por medio de
infraestructuras, murallas físicas y simbólicas.
Jordi
Borja, 2016
En el
trasfondo de la idea dominante de urbanización hay una lógica de la agregación,
opuesta a la lógica inherente al desarrollo urbano, en sentido adecuado.
La
lógica de la agregación es un burdo razonamiento que ve originarse una calidad
urbana en la suma simple de unidades construidas. Nadie diría que dos casas forman un villorrio, pero ya unas quince... A
esta lógica le es extraño el reparar que lo urbano configura una estructura
compleja de interacciones, intercambios y complementaciones que suponen un
carácter de estructura y sistema que
es mucho más rico que la suma simple de sus partes.
Por
eso, una urbanización que opera con una lógica de la pura y simplificada
agregación no resulta en una ciudad, sino en su dispersión.
Apuntes de viaje (VII) Las regiones mágicas en el Jardín
Parco dei
Principi, Sorrento
Nos
gusta viajar por el mundo visitando ciertos jardines.
En
ellos siempre encontramos una región mágica, un punto especial del lugar en
donde resplandece tenuemente una forma de expectación, una zona de especial
sensibilización. En esta ocasión apenas si registramos esta emoción profunda e
inenarrable en el Parco dei Principi, en Sorrento, lugar por demás fascinante.
Pues en este banco parece estarse esperando al que sea en verdad digno de
sentarse a la sombra del árbol de la memoria. Aquella sombra, a la que queremos siempre volver.
Nosotros
no nos atrevimos a otra cosa que documentar la circunstancia, en beneficio de
aquellos que siguen escrutando en las penumbras del mundo, vehementes y
atónitos, el Aleph.
Por una estética protagonizada por la piel y su tacto
Constantin
Brâncuși (1876 – 1957) La señorita Pogany
(1913)
Las
estéticas históricas se han fundado ya en el cultivo del sentido de la vista,
ya en desarrollo de las habilidades del oído, sin olvidar, por otra parte, el
sentido del gusto. Creo que ha llegado el momento de abordar una estética de la
piel y el tacto.
Se
trataría de una estética que, antes de generar una distancia contemplativa
entre el sujeto y su objeto, se aplicara al contacto íntimo, a la interacción
concreta, al conocimiento de primera mano,
como suele decirse.
Se
trataría de una estética de la implicación del sujeto, de una participación
mutua entre el sujeto y su objeto, efecto y resultado de una apropiación
manipuladora, de una consideración fundamental, producto de un interés y
atención directa y manifiesta.
Se
trataría de una estética que abordaría las sensaciones más primitivas del ser
humano. Y estas sensaciones más primitivas, por serlo, podrían tener la
autenticidad propia de las vivencias genuinas, inmediatas.
Quizá
resultara más pertinente esta estética para indagar en la propia estética arquitectónica.
Demanda de una antropología del cuerpo (I)
George Segal
(1924- 2000) Pareja en dos asientos
(1985)
El cuerpo es un tema que se
presta especialmente para el análisis antropológico ya que pertenece, por
derecho propio, a la cepa de identidad del hombre. Sin el cuerpo, que le
proporciona un rostro, el hombre no existiría. Vivir consiste en reducir continuamente
el mundo al cuerpo, a través de lo simbólico que éste encarna
Le
Breton, 1990
A la
Teoría del Habitar le favorece especialmente la constitución y desarrollo de
una antropología del cuerpo.
Todo
ritual recurrente del habitar comienza por constituir un gesto del cuerpo. Es
que el cuerpo es la causa eficiente de todo ritual. Y nuestra existencia es una
sucesión de recurrentes rituales en los que sentamos plaza en los lugares, los
ocupamos y le conferimos forma, significado y sentido.
Somos
quienes somos con la interposición de nuestro cuerpo en los sitios volviéndolos
lugares plenos de identidad.
La voz de los habitantes
Es
necesario, acuciante, insoslayable; debe
escucharse la voz de los habitantes.
No
sólo se trata de registrar requerimientos, se trata de indagar a fondo en el
deseo, en la memoria, en los afectos y en la propia sabiduría del cuerpo.
Para
ello, debe tenerse paciencia y método.
Porque
es en el fondo del alma en donde reside la clave de cualquier proyecto de lugar
para habitar.
La arquitectura concebida como un vaciado de la vida misma
George Segal
(1924- 2000) Bailarinas (1971)
La blancura [de
la escultura en yeso] me intriga porque
evoca una espiritualidad desencarnada, permaneciendo sin embargo inseparable de
los detalles carnales y corporales del personaje (...)
George
Segal
Hay
en las esculturas de George Segal una tensión peculiarmente lograda entre el
realismo naturalista del vaciado y la espiritualización del resultado de la
operación.
En
cierta forma es una cualidad intrigante que mucho me gustaría a mí poder
producir en la obra arquitectónica. Una obediencia respetuosa de las
coreografías del cuerpo y una sublimación proyectada y construida de su propio
lugar.
Porque
me conmueve peculiarmente la danza de la vida y quisiera que toda ella quedara
muy cuidadosamente amparada en su presencia y desarrollo.
Aisthesis arquitectónica con el concurso de Juhani Pallasmaa (VII)
Fotograma del
film Un perro andaluz (1929) de Luis
Buñuel
David Michael Levin impulsa la
crítica filosófica del predominio del ojo con las siguientes palabras:
"Creo que es conveniente desafiar la hegemonía de la vista, el
ocularcentrismo de nuestra cultura. Y creo que necesitamos examinar de una
manera muy crítica el carácter de la vista que actualmente domina nuestro mundo.
Necesitamos urgentemente un diagnóstico de la patología psicológica de la
visión cotidiana, y un entendimiento crítico de nosotros mismos como seres
visionarios”.
Pallasmaa,
2005
Todo
parece indicar que necesitamos un análisis crítico del llamado ocularcentrismo
actual principalmente por tres razones.
En
primer lugar, debemos precavernos de los mecanismos falaces de la presunta
evidencia de las imágenes en una época signada por su escandalosa manipulación
material y retórica. En segundo término, es preciso revisar el papel de los
otros sentidos, sobre todo del tacto y el olfato, funciones largamente
soslayadas en nuestra cultura. Pero, al fin también deberemos munirnos de una
nueva mirada, menos ingenua, menos autoritaria, más desveladora.
El
mundo resplandecerá entonces bajo nuevas luces. Y volverá a inaugurarse.
Urbanización sin ciudad como patología del habitar (I)
Urbanización
cerrada cerca de Ezeiza, Argentina
En las últimas décadas se han acelerado las formas
de urbanización extensiva, dispersa, fragmentada, segregadora y atomizadora.
Esa es la urbanización sin ciudad que no sólo se da en los entornos periféricos
de la ciudad, sino que también afecta a la ciudad compacta con zonas
marginales, enclaves elitistas, rupturas del tejido físico por medio de
infraestructuras, murallas físicas y simbólicas.
Jordi
Borja, 2016
Desde
que se confunde una ciudad con un agregado relativamente denso de
construcciones, esta falaz cosificación resulta en operaciones consecuentes de
urbanización extensiva.
Esto
quiere decir: si sustituimos la realidad humana de la ciudad por la
cosificación del puro espacio construido, una urbanización es un proceso de
pura expansión de la construcción sobre la tierra esquilmada a título de solar
vacante.
Por eso es que se
trata de una urbanización extensiva sin ciudad resultante.
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