Se ha lanzado a la venta en Buenos Aires mi Tratado de Teoría del Habitar. Véanse más detalles en https://www.cp67.com/arquitectura/?sort_by=created-descending

Caminos de vuelta

Aquí un lugar para recibir críticas, palabras de aliento, mensajes, contactos, sugerencias, observaciones, alternativas, sospechas, conjeturas, opiniones, pareceres, adhesiones, comentarios, instancias fáticas, acuses de recibo, disidencias y consejos.

Hibridaciones, solapamientos, yuxtaposiciones

Louis Stettner (1922- ) Compras (1988)

El funcionalismo en arquitectura y urbanismo predica a cada cosa un lugar y un lugar a cada cosa. Pero la vida de las ciudades, por fortuna, abunda en colisiones.
Es que una ciudad es un escenario de hibridaciones, solapamientos, yuxtaposiciones. Esa es su propia vida.

Y es ese aspecto que suele desaparecer en los prolijos planos de los urbanistas.

Emergencias del Jardín

Oswald Achenbach (1827–1905) Jardines de Villa Borghese (1886)

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
Miguel Hernández

El Jardín, que siempre es el mismo y que aparece por aquí y por allá, emerge sólo donde se le ofrecen ocasiones propicias.
En cada lugar del mundo en que ocurre, siempre hay algo elegíaco. Apenas si podemos recordar, mediante un fragmento remanente cómo era todo el mundo antes.

Por eso, no hay hermosura riente del palpitar de la vida en el Jardín que no evoque una dicha perdida ya hace demasiado tiempo y quizá para siempre.

Aisthesis arquitectónica con el concurso de Juhani Pallasmaa (IX)


Kristopher Grunert (1978)

El ojo hegemónico trata de dominar todos los campos de la producción cultural y parece debilitar nuestra capacidad para la empatía, la compasión y la participación en el mundo. El ojo narcisista ve a la arquitectura sólo como un medio de autoexpresión y como un juego intelectual y artístico separado de las conexiones mentales y sociales fundamentales, mientras que el ojo nihilista adelanta deliberadamente la distancia sensorial y mental y la alienación. En lugar de reforzar la experiencia centrada en el cuerpo y la experiencia integrada del mundo, la arquitectura nihilista separa y aísla el cuerpo; en lugar de intentar reconstruir un orden cultural, hace imposible una lectura de la significación colectiva. El mundo se convierte en un viaje visual hedonista carente de significado. Queda claro que sólo el sentido de la vista, que se distancia y separa, posibilita una postura nihilista; es imposible pensar, por ejemplo, en un sentido nihilista del tacto, dada la inevitable cercanía, intimidad, veracidad e identificación que conlleva. Existe igualmente un ojo sadomasoquista y también pueden identificarse sus instrumentos en el ámbito de las artes y de la arquitectura contemporáneas.
Pallasmaa, 2005

Tal como he comentado antes, me parece que es el narcisismo profesionalista el verdadero problema que se sirve del ocularcentrismo como instrumento.
Porque lo sustancial de la crítica radica en el narcisismo tanto como en el nihilismo dominantes en una profesión que soslaya su carácter de servicio social en beneficio del cultivo complaciente de las relaciones capitalistas de producción y consumo. La alienación contemporánea no es fundamentalmente un problema de deprivación sensorial, sino de una escisión en el modo dominante de producción y de su expresión en el oficio de transformar el hábitat.
No obstante ello, es interesante constatar a través de qué mecanismos estésicos se evidencia esta alienación.  

Urbanización sin ciudad como patología del habitar (III)

Una urbanización llamada por sus promotores ¡Mystic Garden!

En las últimas décadas se han acelerado las formas de urbanización extensiva, dispersa, fragmentada, segregadora y atomizadora. Esa es la urbanización sin ciudad que no sólo se da en los entornos periféricos de la ciudad, sino que también afecta a la ciudad compacta con zonas marginales, enclaves elitistas, rupturas del tejido físico por medio de infraestructuras, murallas físicas y simbólicas.

Jordi Borja, 2016

La producción urbana propia del capitalismo tardío inflige a los territorios habitados una dolorosa fragmentación.
Producto de la lógica inherente a la empresa capitalista, los emprendimientos se amplían según las ventajas de las escalas de producción, se especifican según los requerimientos de los nichos de consumo objetivo, se localizan según el cálculo de rentabilidad especulativa en el espacio y en el tiempo.
De ello resulta una urbanización que resulta en mosaicos de zonas puramente residenciales, con su población estrictamente diferenciada y confinada en perímetros de segregación y exclusión mutuas.

La urbanización fragmentadora, entonces, avanza destruyendo el desarrollo de la ciudad histórica a su paso, tanto en las periferias así como en sus enclaves centrales.

Apuntes de viaje (VIII) El logro de lo vernáculo


Burano, 2017

Lo bueno que tienen algunos paisajes urbanos es que son pruebas contundentes de una virtuosa solidaridad de los vecinos.
En una escena como la que nos ocupa hoy, no podemos señalar un objeto singular que se recorte sobre un fondo, sino un sistema armónico de figuras que contribuyen casi equitativamente al efecto del conjunto. Este es un logro de lo vernáculo, de la cultura verdaderamente general de una población, de una arquitectura humanista en su versión a la vez más humilde y más auténtica.
Ya quisiéramos un resultado equiparable para nuestros paisajes urbanos, en donde todo es una lucha fratricida por el suelo, por la competencia de las indignidades y por los símbolos del poder.

Demanda de una antropología del cuerpo (III)

George Segal (1924- 2000) Mujer azul sobre cama negra (1990)

Nos es acuciante una rigurosa y sistemática antropología del cuerpo porque éste es nada menos que el alumbrador de una peculiar contextura física y geométrica de los lugares.
Ya no es posible entender la arquitectura y el habitar humano con las constricciones de la física newtoniana y la geometría euclidiana. Hemos de reconocer que la realidad del cuerpo interviene compleja y diversamente en el campo habitado (la estructura espaciotemporal que es constituye efectivamente un lugar). Nos es necesario reconstruir la genealogía de las dimensiones humanas del lugar y aprender a operar con ellas.

Una arquitectura dotada de una práctica poética humanista no puede ignorar aquello que sólo una antropología del cuerpo puede averiguar.

El prosaísmo cotidiano

Duane Hanson (1925- 1996) Clienta de supermercado (1970)

Uno tiene sus sueños, cosas suyas, íntimas, y después la vida no quiere seguir jugando contigo, y te lo desmonta, un instante, una frase, y todo se desvanece. Suele ocurrir. Por esta razón y no por otra vivir es una tarea dolorosa.

Alessandro Baricco

Mientras que Georg Segal sublima, Duane Hanson nos inflige un saludable sarcasmo.
Es fácil sonreír. Es un poco más difícil compadecerse. Pero lo que es en verdad arduo es verse en ese espejo.
¿Cómo no caer en el tragicómico prosaísmo de lo cotidiano?
¿Es que estamos condenados a ello?

¿Qué quedará de nosotros y de nuestro tiempo presente?

Demanda de una antropología del cuerpo (II)

George Segal (1924- 2000) La cortina (1974)

¿Cómo es que las cosas de vivir encuentran su lugar?
Es el cuerpo el que las dispone, ordena y confiere significado. El cuerpo es un dispositivo superior que implementa los objetos en tanto cosas de vivir. Si la ventana es algo más que una simple ausencia de muro, si a través de ella todo un mundo tiene su peculiar epifanía, es por obra del cuerpo que allí se asoma.
Merced a las peculiaridades de la estructura y funcionamiento del cuerpo, las cosas se ordenan, suceden y operan. Es al cuerpo que una ventana le es útil, como determinación fundamental.

En definitiva, es por obra del cuerpo que la ventana porta, con toda su plenitud el significado que sólo las personas pueden conferirle a justo título. Y quien observa esto de la ventana no puede soslayar que toda la arquitectura le sigue.

Aisthesis arquitectónica con el concurso de Juhani Pallasmaa (VIII)


Michelangelo Buonarotti, Moisés

Levin señala la vía autónoma y la agresividad de la vista y "los fantasmas de la regla patriarcal" que rondan nuestra cultura ocularcentrista: "La voluntad de poder en la visión es muy fuerte. Existe una tendencia muy sólida de la vista a captar y a fijar, a cosificar y a totalizar: una tendencia a dominar, asegurar y controlar que, con el tiempo, dado que se ha promovido ampliamente, ha asumido cierta hegemonía indiscutible sobre nuestra cultura y su discurso filosófico, estableciendo una metafísica ocularcentrista de la presencia al mantener la racionalidad instrumental de nuestra cultura y el carácter tecnológico de nuestra sociedad".
Pallasmaa, 2005

Resultan interesantes estas observaciones. Pero es necesario reparar que el poder se ejerce con el concurso de todos los sentidos.
En definitiva, si bien es importante reflexionar sobre cómo la mirada se inviste y ejerce la potencia del poderoso, no es menos trascendente considerar que son todos los sentidos los que se involucran tanto en el ejercicio del poder, como en los efectos de la dominación sobre los subyugados.
Estas consideraciones abren una amplia perspectiva que deberá ser objeto de un examen prolijo y arduo.

Urbanización sin ciudad como patología del habitar (II)

Levittown

En las últimas décadas se han acelerado las formas de urbanización extensiva, dispersa, fragmentada, segregadora y atomizadora. Esa es la urbanización sin ciudad que no sólo se da en los entornos periféricos de la ciudad, sino que también afecta a la ciudad compacta con zonas marginales, enclaves elitistas, rupturas del tejido físico por medio de infraestructuras, murallas físicas y simbólicas.

Jordi Borja, 2016

En el trasfondo de la idea dominante de urbanización hay una lógica de la agregación, opuesta a la lógica inherente al desarrollo urbano, en sentido adecuado.
La lógica de la agregación es un burdo razonamiento que ve originarse una calidad urbana en la suma simple de unidades construidas. Nadie diría que dos casas forman un villorrio, pero ya unas quince... A esta lógica le es extraño el reparar que lo urbano configura una estructura compleja de interacciones, intercambios y complementaciones que suponen un carácter de estructura y sistema que es mucho más rico que la suma simple de sus partes.

Por eso, una urbanización que opera con una lógica de la pura y simplificada agregación no resulta en una ciudad, sino en su dispersión.

Apuntes de viaje (VII) Las regiones mágicas en el Jardín


Parco dei Principi, Sorrento

Nos gusta viajar por el mundo visitando ciertos jardines.
En ellos siempre encontramos una región mágica, un punto especial del lugar en donde resplandece tenuemente una forma de expectación, una zona de especial sensibilización. En esta ocasión apenas si registramos esta emoción profunda e inenarrable en el Parco dei Principi, en Sorrento, lugar por demás fascinante. Pues en este banco parece estarse esperando al que sea en verdad digno de sentarse a la sombra del árbol de la memoria. Aquella sombra, a la que queremos siempre volver.
Nosotros no nos atrevimos a otra cosa que documentar la circunstancia, en beneficio de aquellos que siguen escrutando en las penumbras del mundo, vehementes y atónitos, el Aleph.

Por una estética protagonizada por la piel y su tacto

Constantin Brâncuși (1876 – 1957) La señorita Pogany (1913)

Las estéticas históricas se han fundado ya en el cultivo del sentido de la vista, ya en desarrollo de las habilidades del oído, sin olvidar, por otra parte, el sentido del gusto. Creo que ha llegado el momento de abordar una estética de la piel y el tacto.
Se trataría de una estética que, antes de generar una distancia contemplativa entre el sujeto y su objeto, se aplicara al contacto íntimo, a la interacción concreta, al conocimiento de primera mano, como suele decirse.
Se trataría de una estética de la implicación del sujeto, de una participación mutua entre el sujeto y su objeto, efecto y resultado de una apropiación manipuladora, de una consideración fundamental, producto de un interés y atención directa y manifiesta.
Se trataría de una estética que abordaría las sensaciones más primitivas del ser humano. Y estas sensaciones más primitivas, por serlo, podrían tener la autenticidad propia de las vivencias genuinas, inmediatas.

Quizá resultara más pertinente esta estética para indagar en la propia estética arquitectónica.

Demanda de una antropología del cuerpo (I)

George Segal (1924- 2000) Pareja en dos asientos (1985)

El cuerpo es un tema que se presta especialmente para el análisis antropológico ya que pertenece, por derecho propio, a la cepa de identidad del hombre. Sin el cuerpo, que le proporciona un rostro, el hombre no existiría. Vivir consiste en reducir continuamente el mundo al cuerpo, a través de lo simbólico que éste encarna
Le Breton, 1990

A la Teoría del Habitar le favorece especialmente la constitución y desarrollo de una antropología del cuerpo.
Todo ritual recurrente del habitar comienza por constituir un gesto del cuerpo. Es que el cuerpo es la causa eficiente de todo ritual. Y nuestra existencia es una sucesión de recurrentes rituales en los que sentamos plaza en los lugares, los ocupamos y le conferimos forma, significado y sentido.

Somos quienes somos con la interposición de nuestro cuerpo en los sitios volviéndolos lugares plenos de identidad.

La voz de los habitantes

Es necesario, acuciante, insoslayable; debe escucharse la voz de los habitantes.
No sólo se trata de registrar requerimientos, se trata de indagar a fondo en el deseo, en la memoria, en los afectos y en la propia sabiduría del cuerpo.
Para ello, debe tenerse paciencia y método.

Porque es en el fondo del alma en donde reside la clave de cualquier proyecto de lugar para habitar.

La arquitectura concebida como un vaciado de la vida misma

George Segal (1924- 2000) Bailarinas (1971)

La blancura [de la escultura en yeso] me intriga porque evoca una espiritualidad desencarnada, permaneciendo sin embargo inseparable de los detalles carnales y corporales del personaje (...)
George Segal
Hay en las esculturas de George Segal una tensión peculiarmente lograda entre el realismo naturalista del vaciado y la espiritualización del resultado de la operación.
En cierta forma es una cualidad intrigante que mucho me gustaría a mí poder producir en la obra arquitectónica. Una obediencia respetuosa de las coreografías del cuerpo y una sublimación proyectada y construida de su propio lugar.

Porque me conmueve peculiarmente la danza de la vida y quisiera que toda ella quedara muy cuidadosamente amparada en su presencia y desarrollo.

Aisthesis arquitectónica con el concurso de Juhani Pallasmaa (VII)


Fotograma del film Un perro andaluz (1929) de Luis Buñuel

David Michael Levin impulsa la crítica filosófica del predominio del ojo con las siguientes palabras: "Creo que es conveniente desafiar la hegemonía de la vista, el ocularcentrismo de nuestra cultura. Y creo que necesitamos examinar de una manera muy crítica el carácter de la vista que actualmente domina nuestro mundo. Necesitamos urgentemente un diagnóstico de la patología psicológica de la visión cotidiana, y un entendimiento crítico de nosotros mismos como seres visionarios”.
Pallasmaa, 2005

Todo parece indicar que necesitamos un análisis crítico del llamado ocularcentrismo actual principalmente por tres razones.
En primer lugar, debemos precavernos de los mecanismos falaces de la presunta evidencia de las imágenes en una época signada por su escandalosa manipulación material y retórica. En segundo término, es preciso revisar el papel de los otros sentidos, sobre todo del tacto y el olfato, funciones largamente soslayadas en nuestra cultura. Pero, al fin también deberemos munirnos de una nueva mirada, menos ingenua, menos autoritaria, más desveladora.
El mundo resplandecerá entonces bajo nuevas luces. Y volverá a inaugurarse.

Urbanización sin ciudad como patología del habitar (I)

Urbanización cerrada cerca de Ezeiza, Argentina

En las últimas décadas se han acelerado las formas de urbanización extensiva, dispersa, fragmentada, segregadora y atomizadora. Esa es la urbanización sin ciudad que no sólo se da en los entornos periféricos de la ciudad, sino que también afecta a la ciudad compacta con zonas marginales, enclaves elitistas, rupturas del tejido físico por medio de infraestructuras, murallas físicas y simbólicas.

Jordi Borja, 2016
Desde que se confunde una ciudad con un agregado relativamente denso de construcciones, esta falaz cosificación resulta en operaciones consecuentes de urbanización extensiva.
Esto quiere decir: si sustituimos la realidad humana de la ciudad por la cosificación del puro espacio construido, una urbanización es un proceso de pura expansión de la construcción sobre la tierra esquilmada a título de solar vacante.

Por eso es que se trata de una urbanización extensiva sin ciudad resultante.